Cien años de olvido (novela) Capítulo ll

Por: Oscar Fernández
fernandez_037@hotmail.com

La Fuente.
Don José Encarnación Juárez Auyón, amo y señor de la mansión solariega que se encontraba enclavada en la ladera de la montaña que daba de frente al Centro Histórico de la ciudad de Quetzaltenango, en el pórtico de la entrada principal mandó a colocar de hierro forjado, sus iniciales a manera de monograma (J.E.J) al día de hoy (2008) aún sobrevive esté balcón, como fiel símbolo de una era que se perdió en el tiempo y el olvido…

Durante los primeros años del nuevo siglo XX estableció una tradición que llegó a escucharse hasta en los pasillos del Escorial de Toledo. Cada mes salía un buque mercante con destino a España donde llevaba cargas valiosísimas y notas periodísticas, donde se hablaba de la familia Juárez Auyón, de la región de Xelajú, Quetzaltenango.

“En la imponente mansión J.A. se realizó un evento sin precedentes, se llevó a cabo en dos noches y tres días..Digno de las cortes de Reyes y Lores”.

Cómo dijo Rubén Darío (Poeta Nicaragüense 1867-1916)
“Cuando el hombre ama en verdad, su pasión lo penetra todo y es capaz de traspasar la tierra”

Cuenta Una Historia:

Se recuerda una anécdota que se dejó escuchar en los corredores del Palacio Real, donde uno de los miembros de la familia Borbón, hizo el comentario de la nota social venida de América. Pero como todo, quedó sepultada en el tiempo y el olvido se encargó de hacerla nada.

El primer día de la fastuosa fiesta, los invitados que iban llegando; eran conducidos al enorme jardín que daba en la parte trasera de la residencia, ahí se encontraba una ARCANASA , (pila de piedra) de dimensiones inmensas donde colocaban dos recipientes a la medida de la misma, de vidrio especial (el mismo utilizado en las botellas)

Un valet acompañaba a las personalidades de la sociedad de la época y al llegar al lugar indicado por el amo, los recibía con gentileza y aprecio, les ponía en sus manos una botella de champagne Don Perigñon, con un juego de copas de cristal de Bacará con orilla de oro, se tomaban a la salud de la familia anfitriona una sola copa…diciendo los mejores sentimientos que la hipocresía podía soportar, desde luego algunos eran de corazón….en fin.

Luego el resto de la botella, los invitados lo vaciaban en la pileta y así durante las primeras siete horas; el ritual se repetía hasta que la Arcanasa quedaba completamente llena…

Dicen que la cava familiar prácticamente quedaba vacía, más de quinientas botellas para mil invitados, eran consumidas en los tres días de noches de burbujas y baile.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: